Cinco decisiones para
hacerlo retomable.
La calidad del expediente se comprueba cuando otra persona puede continuar el trabajo sin preguntar dónde está cada cosa.
Define la operación
Registra inmueble, tipo de operación, precio, propietarios y una persona responsable. El expediente debe explicar en una frase qué se intenta conseguir.
Separa lo esencial de lo accesorio
Empieza por encargo, titularidad, certificados y datos necesarios para comercializar. Lo importante es que cada documento tenga estado y fecha de revisión.
Convierte cada falta en una acción
No guardes una nota que diga “falta documentación”. Indica qué documento falta, quién lo solicita, cuándo vence y desde dónde se resuelve.
Conecta actividad y decisión
Visitas, llamadas y ofertas deben quedar junto al inmueble y a la decisión que provocan. Así el equipo puede retomar la operación sin reconstruir la historia.
Cierra con evidencias
Cuando la operación termina, conserva la documentación final, las fechas y el resultado. El cierre también sirve para aprender qué se atasca en la siguiente operación.
La revisión rápida antes de avanzar
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