GUÍA PRÁCTICA · OPERACIÓN INMOBILIARIA

Cómo organizar un expediente inmobiliario sin perder el hilo.

Un método sencillo para que cualquier miembro de la agencia entienda qué se vende, qué falta y cuál es la siguiente acción.

MÉTODO DE TRABAJO

Cinco decisiones para
hacerlo retomable.

La calidad del expediente se comprueba cuando otra persona puede continuar el trabajo sin preguntar dónde está cada cosa.

01

Define la operación

Registra inmueble, tipo de operación, precio, propietarios y una persona responsable. El expediente debe explicar en una frase qué se intenta conseguir.

02

Separa lo esencial de lo accesorio

Empieza por encargo, titularidad, certificados y datos necesarios para comercializar. Lo importante es que cada documento tenga estado y fecha de revisión.

03

Convierte cada falta en una acción

No guardes una nota que diga “falta documentación”. Indica qué documento falta, quién lo solicita, cuándo vence y desde dónde se resuelve.

04

Conecta actividad y decisión

Visitas, llamadas y ofertas deben quedar junto al inmueble y a la decisión que provocan. Así el equipo puede retomar la operación sin reconstruir la historia.

05

Cierra con evidencias

Cuando la operación termina, conserva la documentación final, las fechas y el resultado. El cierre también sirve para aprender qué se atasca en la siguiente operación.

La revisión rápida antes de avanzar

01¿Qué falta?La respuesta debe estar en el expediente, no en la memoria de una persona.
02¿Quién actúa?Cada pendiente necesita un responsable del equipo.
03¿Cuándo?Una fecha convierte una intención en seguimiento.
04¿Qué desbloquea?La acción debe conectar con una decisión de la operación.

¿Quieres probarlo con una operación real?

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